La Institución ferial cierra el último ejercicio con un superávit de 292.632 €

Acogió 24 actividades, con la participación de 1.140 expositores y de 330.000 visitantes

Con un superávit de 292.632 €, Fira de Lleida ha logrado en 2019 el segundo mejor resultado económico de su historia, según el balance económico presentado hoy miércoles en el marco de la reunión del Patronato de la Fundación Fira de Lleida. Por otro lado, el cómputo del bienio 2018/2019 presenta un superávit de 168.851€, lo que supone el mejor resultado económico de la Institución ferial por bienios (el funcionamiento económico de Fira de Lleida se contabiliza en bienios, en los cuales el déficit de los años parejos se compensa con el superávit de los años nones, en los cuales tiene lugar Municipàlia).

El año pasado se celebraron al recinto ferial leridano 24 actividades, incluidos dos salones internacionales (Eurofruit y Municipàlia), con la participación de un total de 1.140 expositores y la presencia de 330.000 visitantes. Estas cifras mantienen a Fira de Lleida como la segunda de Cataluña en actividad ferial, por detrás de la de Barcelona. La facturación del 2019 alcanzço los 1,9 millones de euros, con el mencionado beneficio de 0,29 millones. El impacto económico sobre el territorio (hoteleria, restauración, transportes, comercio y servicios diversos, incluidos los destinados en expositores y visitantes) se calcula en unos 17,5 millones. 

El superávit, junto con la trayectoria positiva de los últimos 12 años, da a Fira de Lleida una posición financiera sólida que permite afrontar con garantías las dificultades económicas derivadas de la carencia de actividad por la pandemia de la Covid-19 durante este 2020.

En cuanto al futuro Inmediato, la incertidumbre provocada por la evolución de la pandemia impide establecer un calendario fiable de actividades feriales. En todo caso, la coyuntura sanitaria obliga a la entidad ferial leridana a maximizar la capacidad de adaptación a las circunstancias cambiantes, siempre en coordinación y buscando el consenso con los sectores implicados en cada certamen.

Pueyo remarca la importancia de celebrar Sant Miquel
Precisamente, el alcalde de Lleida y presidente del Patronato de la Fundación Fira de Lleida, Miquel Pueyo, ha posado como ejemplo la Feria de Sant Miquel, incidiendo en el hecho que, a pesar de la coyuntura adversa, se acabe celebrando.  “Si, a pesar de todas las medidas de seguridad que se habían adoptado, no se puede hacer una feria presencial, lo más importante es mantener la cita, haciendo una feria híbrida medio virtual, medio presencial”. Pueyo ha augurado que este modelo mixto es el que probablemente acabarán adoptando el resto de ferias agrarias del Estado.

Hay que remarcar que Fira de Lleida ha hecho un importante esfuerzo económico y en recursos para adaptarse a la actual situación y está preparada para organizar ferias con seguridad, de acuerdo con la normativa del Plan Territorial de Protección Civil de Cataluña (Procicat). En este sentido, ha previsto implementar en el momento que haga falta un sistema líder que combina el uso de videocámeras con la Inteligencia Artificial. Por otro lado, reitera su ofrecimiento al tejido empresarial para actuar como plataforma comercial y de dinamización económica sectorial y territorial.

De cara a la actividad ferial futura, Fira de Lleida irá tomando decisiones de acuerdo con la evolución de la pandemia y con las medidas que las autoridades sanitarias adopten, siempre en coordinación con los patronos y analizando conjuntamente con cada uno de los sectores de actividad implicados la voluntad y la idoneidad de hacer feria, adaptándose a las circunstancias concretas con los formatos que lo hagan posible.

La estrategia futura también pasa para crear red, y en este sentido, Fira de Lleida ha aprovechado estos últimos meses para tejer relaciones con el resto de instituciones feriales catalanas, y ha empezado a explorar proyectos de colaboración con varias entidades feriales.